Germinados fácil en casa

Los germinados son un súper alimento con más nutrientes y que fácilmente pueden transportar al organismo humano, la mayor proporción de la energía vital de la misma planta viva. Está repleto de clorofila, enzimas, vitaminas y aminoácidos y su obtención es sencillísima.

Las semillas al germinar liberan los nutrientes a manera de estallido de energía capaz de producir mediante una gran fuerza energética vital, una planta. En ésta se concentran todas las características del ejemplar. En una semillita está contenida el nacimiento de nuevos árboles, plantas, o vegetales, todo dentro de esa pequeña semilla, la corteza, la savia, flores y frutos.

La semilla empieza a desarrollarse en el momento que entra en contacto con el agua, oxígeno y calor necesario, durante esta etapa de absorción, la semilla duplica su tamaño, rompiendo la cascara que la rodea, sus enzimas se activan y comienza la transformación maravillosa, el milagro de la vida.
Consumir germinados de semillas es comer vida, incorporando el vigor y la energía de este proceso al cuerpo, el cual, sabrá aprovechar al máximo. Además, sus efectos desintoxicantes y reconstituyente ayuda a que nuestro cuerpo se mantenga sano.

Los germinados poseen sustancias amargas y aceites que favorecen el metabolismo, estimulan las secreciones del páncreas, los procesos de eliminación y regeneran la flora intestinal. Tienen bajo contenido calórico y sacian por más tiempo.

La clorofila contenida en el brote permite que nuestra respiración celular aumente, el metabolismo celular se activa, mejora las defensas, la resistencia y su capacidad de regeneración, los procesos naturales de curación se activan, depura la sangre, frena las infecciones y la proliferación de bacterias, activa la glándula tiroides.

Son una gran fuente de vitamina C, betacarotenos, complejo B, Vitamina E, Vitamina K, minerales y oligoelementos, aminoácidos esenciales, las cuales aumentan las defensas naturales, desintoxican y reducen de peso, retrasan el envejecimiento, revitalizan las funciones sexuales.

Germinar es muy fácil

¿Qué necesitas?

  • Frijolitos chinos, o el grano o semilla de tu preferencia.
  • Un frasco de vidrio de boca ancha.
  • Gasa o tela de tull.
  • Cinta o una liga.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Procedimiento

1.- Selecciona la cantidad de granos que quieres germinar, yo te recomiendo de 4 a 6 cucharadas. Lava muy bien el grano.
2.- Colócalos dentro del frasco de vidrio y cúbrelos de agua.
3.- Tápalos con la gasa o una tela que permita el paso del oxígeno y que te sirva de red para posteriormente enjuagar los granos.

 

4.- Déjalos en remojo toda la noche. Esto solo será el primer día, luego no volverán a estar en remojo.
5.- Al día siguiente bota esa agua del remojo y enjuaga bien el contenido, verás que ya han duplicado su tamaño.

6.- Después de enjuagarlos, vas a voltear el frasco de manera que quede boca abajo con una inclinación más o menos de 45°. La semilla necesita un aporte continuo de agua pero con mucha precaución, ya que, si queda sumergida totalmente en agua por varios días, se impide que pueda respirar el oxígeno externo, la germinación se detiene y ocurre la putrefacción.
7.- Vas a lavar y voltear 2 veces al día, hasta que el agua salga completamente limpia.

 

8. Al segundo día verás como ya han empezado a germinar y harás lo mismo, enjuagar y voltear para que escurran todo el exceso de líquido, 2 veces al día.

9.- Al tercer día te sorprenderás de ver lo grande que están. Tú puedes escoger, darles un día más de crecimiento, pero a mí me gusta dejarlos de ese tamaño, he notado que un día más le da un toque de amargura al germinado. Ya irás probando como lo prefieres.

10. Ya para finalizar, los lavo bien y procuro quitar todas las cascaras del grano, para dejar solo el germinado y ¡LISTOS PARA COMER!

Tengo que comentarles que entre las cosas maravillosas que se me presentaron este año que acaba de terminar, está mi formación en biomagnetismo y bioenergética, tema con el cual estoy muy entusiasmada, he visto resultados, recuperaciones y sanación a nivel físico, emocional y por supuesto energético, sorprendentes Ya antes había elaborado germinados para consumo en mi hogar, pero esta vez, incluí el uso de mis imanes durante el proceso de germinación y les aseguro que fue sorprendente la rapidez con la que germinaron. En el paso de sólo 12 horas el crecimiento se duplicaba en comparación de cuando lo hacia sin el uso de los imanes. Voy a hacer una producción especial sólo para comparar y mostrarles la diferencia, y les contaré sobre mis estudios de biomagnetismo que son fascinantes.

Los germinados de la variedad que quieras, son alimentos energéticos y en esa pequeña semilla está el secreto de la vida. 

¿Te animas a hacer tu propio germinado?

¿Tienes alguna otra metodología?

Espero disfrutes de este súper alimento y me cuentes tu experiencia.

¡Te muestro la vida según la veo!